jueves, 27 de marzo de 2014

ORNAMENT Cicle Efímer en el Antic Forn de Vallcarca



Cerraba mi intervención en la pasada conferencia compartida Als límits de la Perifèria acerca de que el tejido cultural y musical de esta ciudad es mínimo si la gente no acude a las propuestas no oficialistas lejanas de los grandes centros culturales, propuestas no subvencionadas que requieren un gran esfuerzo si además añaden músicos foráneos. Este es el caso del ciclo de conciertos Ornament que a partir del día 28 de Marzo podremos encontrar principalmente en el Antic Forn de Vallcarca (calle Cambrils 10) gracias al sello Anòmia y en cuyo programa encontramos este revelador comentario:


ORNAMENT es un ciclo que nace teniendo como punto de partida la forma de entender la cultura en la actualidad. Las nuevas tecnologías han democratizado tanto su producción como el acceso a ella, generando la idea de una cultura que es producto consumible (y rentabilizable). Cuando todo indica que “cultura” y “consumo” son conceptos incompatibles. ¿Dónde queda el tiempo de la progresiva interiorización de la cultura, de su lenta sedimentación, en un paradigma que prescribe su consumo rápido y frívolo? ¿Dónde queda una cultura que no se preste al juego perverso del espectáculo y de la escena?



Creemos que a nivel local este cambio de paradigma ha afectado al tejido cultural de la ciudad, haciendo que ésta – ya de por sí dividida sectorialmente según los dictados de las tendencias – dé relevancia a propuestas escasamente interesantes en detrimento de aquéllas que sí tienen una entidad y un peso artístico específico, con la consiguiente caída cualitativa de las propias propuestas y de los criterios de selección de los promotores. Esta crítica constructiva resulta necesaria a la hora de reclamar actividades que nos permitan profundizar en aquellos proyectos que van quedando cada vez más arrinconados y que poco a poco van muriendo.

Ornament es un esfuerzo por recuperar el criterio con pocos medios. Es un punto de encuentro donde todas las partes implicadas, sin reclamar ningún tipo de reconocimiento ni de protagonismo, mediante el esfuerzo colectivo y anónimo aspiran en la medida de lo posible a incidir en la producción cultural de la ciudad, al margen de escenas y tendencias.

A medida que elaborábamos el ciclo, nos hemos ido encontrando con más y más dificultades. La actual crisis cultural y económica ha dejado a artistas y promotores independientes sin posibilidades de poder reunir las condiciones mínimas para desarrollar actividades que no formen parte de esta espiral lúdico-mercantil. De tal manera que encontrar estos espacios y recursos óptimos solo depende directa o indirectamente del capital.

Ornament no está subvencionado por ninguna organización ni con capital de ningún tipo, ni privado ni institucional. Nuestros medios son limitados y por desgracia nuestro poder de convocatoria también. Por ello, cualquier tipo de apoyo será infinitamente apreciado, ya sea en forma de difusión o de donativo.

Una opurtunidad única de ver lo que casi es una tercera generación de agrupaciones de música industrial, en algunos casos psicotrónica, herederas de los sonidos extremos de The Haters o The New Blockaders, en un lugar como el Antic Forn de Vallcarca donde desde hace un tiempo gracias al impulso del programa La Rebelión de los Antioxidantes se han programado una serie de conciertos de lo más interesante.

Por último recomendar al público que se dejen de llevar por el barrio de Vallcarca empezando por el puente, situado a pocos metros del metro y del lugar del concierto, el equivalente al viaducto de Madrid donde también se han producido difuminados suicidios o deambular arriba y abajo por sus pedregosas calles que han vivido la fantasmagoria de personajes como Cirlot o Schoenberg.


                                           Grafismo de una grabación de Gordon Ashworth

                                           Richard Saenz alias de Richard Ramirez de Black Leather Jesus



                                             

                                                                   Lugares de Vallcarca


jueves, 20 de marzo de 2014

LLUIS CALLEJO Stokos IV



A principios de año Carlos Pizarro técnico de reparación y restauración de sintetizadores analógicos a través de Synther me comentaba como había intentado restaurar el sintetizador Stokos IV y que pese a su estado algo precario, ya que solo puede funcionar uno de sus generadores, era de gran interés toda la aleatoriedad de sus secuencias, algo que pudimos comprobar de primera mano en una demostración que tuvo lugar a cargo de su hijo Albert Callejo en el Museo de la Música dentro del festival Caudorella, en el que las modulaciones de las tonalidades las acompañó muy adecuadamente con un osciloscopio.

Siendo Lluis Callejo ingeniero industrial fue en un pequeño reactor nuclear como le llamó poderosamente la atención sus resonancias auditivas. Su encuentro con Josep Mestres Quadreny le introdujo en el mundo de la música contemporánea sintiéndose atraído sobretodo por la música aleatoria  y todos los procesos estocásticos, evolucionando todo este proceso hasta idear y construir este sintetizador con el nombre de Stokos IV, palabra griega que significa azar, también curiosamente puede remitir a Stockhausen a quien conoció en el seminario de Darmstadt de 1974. Otro nombre en cuyos composición tendría gran importancia estos procesos algorítmicos sería Iannis Xenakis, en todos estos casos la aleatoriedad lleva a una partitura que suele ser de singular anotación, a veces completamente indeterminada. En Madrid el primer laboratorio de música electrónica tiene el significativo nombre de Alea y aun más su relación con el Centro de Cálculo de la Universidad Autónoma entre cuyos músicos nos encontamos a Andrés Lewin-Richter que pronto cambiaría su residencia por Barcelona para fundar junto a Josep Mestres Quadrany y Lluis Callejo el Laboratorio Phonos, nadie mejor que él para hablar de Lluis Callejo y su Stokos IV:

A nivel tecnológico la figura de Lluis Callejo dio un gran empuje al estudio, diseñando filtros, mezcladores, generadores de sonido estocásticos (el Stokos IV). Los métodos de trabajo de Lewin-Richter, fruto de sus experiencias en Nueva York, tendían a la creación de espectros sonoros complejos que requerían la utilización de filtros de precisión, tal como el filtro Albis de tercio de octava. El sueño era el diseño y construcción de un filtro similar, Callejo llegó a diseñarlo y se compraron los materiales que debían ser ensamblados por Lewin-Richter, pero por ironías de la vida los materiales acabaron siendo utilizados en un proyecto que Callejo había intentado poner en práctica en varias ocasiones, un generador estocástico de sonidos, que denominó Stokos IV, por contar con cuatro generadores independientes y concatenables, es decir, se podía trabajar en cuadrofonía, permitiendo la creación de polirritmias. fue concebido de tal forma que produce una serie de notas cuya secuencia de alturas y tiempos de presencia son aleatorias; el instrumento estaba orientado para producir texturas complejas de sonidos variando por control manual las leyes de probabilidad que gobierna la producción de sonidos. Así se pueden variar:

-la altura media del conjunto de sonidos
-el rango mínimo y máximo de las alturas dentro de la cual se mueven los sonidos (desde el unísono a la totalidad del campo audible)
-el número de sonidos por unidad de tiempo (desde un sonido cada 8 segundos hasta doscientos segundo por minuto)
-el grado de irregularidad de los tiempos que separan los instantes de producción de los sonidos
-la duración de cada sonido
-la posibilidad de introducir diferentes porcentajes de silencio.

El Stokos IV se presentó con ocasión del primer concierto Phonos en la Fundación Miró.



                                             Lluis Callejo en el primer estudio de Phonos

                                                    Karlheinz Stockhausen en Darmstadt

                                         Partitura estocástica en una obra de Iannis Xenakis



Visualización didáctica y deliciosa de curvas Lissajous a cargo de Dima-VJ (Albert Callejo)
hechas desde un sintetizador a un osciloscopio

lunes, 10 de marzo de 2014

JÜRGEN KRAMER Die 80er



La publicación alemana Die 80er dirigida por Jürgen Kramer constituye una de los mejores aparadores de toda la herencia punk en toda sus expresiones gráficas que derivaron a través de diferentes canales como sellos independientes, fanzines, cartelismo y especialmente mail-art. Jürgen Kramer que había estudiado en la Kunstakademie de Düsseldorf bajo la tutela de Joseph Beuys con quien incluso coincidiría en la revista Interfunktionen, supo ver el gran potencial de todo lo que se estaba gestando en esos momentos y que luego derivó en la llamada Neue Deutsche Welle.

Las imágenes que incluyen esta entrada se corresponden especialmente al número 7/8 de Die 80er - Sans Titre donde el fanzine se ha hecho más ambicioso convirtiéndose en un libro con que expone de manera muy efectiva una combinación de imaginería moderna y de ritos arcaicos con un romanticismo nihilista; cuenta con un montón de colaboraciones gráficas y de textos de grupos como Crass, Throbbing Gristle, MX 80 Sound, Metabolist, Boyd Rice y gente alemana como Frieder Butzman, Der Plan, Mittagpause o Sylvia James vocalista del grupo Materialschlacht con quien Kramer colaboraría incluso en algún concierto como el Opus Posthum concert de 1982.

Mantuve con él algún intercambio de correpondencia y lamento su fallecimiento hace tres años, en un momento en que se había volcado intensamente a su faceta como pintor.




                                                Die 80er. Portada y páginas interiores.


                                                                    Die 80er. Vol 2


                         Neue Deutsche Welle, manifiesto y cartel ambos de Jürgen Kramer

                                                                   Essen. Live 1980


                                 Revista de arte Interfunktionen y una muestra de sus pinturas